martes, marzo 27, 2007

Lasaña con dos…caras…


Me encanta preparar pasta fresca (sobre todo raviolis). Cuando sobra masa (que siempre sobra) y faltan imaginación y ganas para preparar algo más original suelo cortar trozos grandes de la lámina de pasta y luego guardarlos en el congelador para poder preparar lasaña.
Esta vez que quería aprovechar de la lasaña congelada para hacer el clásico plato con carne, por falta de “sincronización” la carne picada quedaba poca y había que buscar maneras para enriquecerla…Al final, haciendo excavaciones en el congelador y a medida que, dadas las circunstancias, la imaginación iba aumentando surgió el siguiente plato…Una lasaña con una capa de carne picada de ternera, puerros y perejil, otra, vegetariana, de calabaza asada, cilantro seco y un poco de queso ahumado y por último una bechamel con infusión de romero.

Para la capa de carne: Salteé en muy poco aceite un buen puñado de puerros congelados y una cebolla pequeña, añadí la carne, sal, pimienta y al final de la cocción perejil.

Para la capa de calabaza: Descongelé un par de tazas de calabaza asada (que antes de congelar había dejado escurrir un buen rato) y le añadí el queso rallado, sal y el cilantro molido.

Para la bechamel: Antes de prepararla dejé infusionar en la leche caliente una rama grande de romero hasta que se quedara a temperatura ambiente. A continuación seguí preparando la bechamel como de costumbre.

Para montar la lasaña puse primero unas cucharadas de bechamel en el fondo del molde para que la parte de abajo no quedara seca, y luego seguí con lasaña, carne y puerros, lasaña, crema de calabaza, lasaña y bechamel. Por encima espolvoreé con un poco de queso. No me preguntéis cantidades porque lo hice todo un poco a lo loco…además que eso es cuestión de gustos…

viernes, marzo 23, 2007

Mi tarta de chocolate con un toque de caramelo de mantequilla salada y otro de pimienta larga



Se trata de un cortar y pegar de recetas y sabores. La base es nuestra tarta de chocolate más clásica que solemos preparar con un poco de ron negro, y, a veces, ralladura de naranja. Es la especialidad de mi hermana que conoce ya todos los secretos de la clásica tarta de chocolate ganache perfecta...


Para el bizcocho:

3 huevos grandes
1 taza de harina
1 taza de azúcar
2 cucharaditas de levadura química en polvo
3 cucharadas soperas de cacao puro

Batir las claras a punto de nieve y las yemas en un recipiente aparte con el azúcar. Tamizar la harina con la levadura y el cacao. Añadir esta mezcla en la mezcla de las yemas y mezclar con una cuchara hasta que ha harina se incorpore. Añadir después las claras con movimientos suaves y envolventes. Si la mezcla sale espesa (debería tener la consistencia de una masa de bizcocho) añadir un chorrito de leche. Hornear unos 40 min. a 180 grados en un molde de aluminio preferiblemente.
Preparar el bizcocho un día antes.


Para el sirope de caramelo de mantequilla salada:

La receta la encontré aquí. Hice la doble cantidad.


Para la ganache de chocolate negro Valrhona:

500 gr de chocolate negro Valrhona 61%
230 gramos de leche entera
200 gramos de nata 35%
Media cucharadita de pimienta larga molida

Calentar bien la leche con la nata y, una vez quitado el recipiente del fuego, añadir el chocolate en trozos pequeños. Dejar unos minutos y después mezclar hasta que el chocolate se haya fundido completamente. Cuando se haya enfriado un poco añadir la pimienta larga. Conviene preparar la ganache unas 10 horas antes de montar la tarta.


Para la salsa de caramelo de mantequilla salada al mascarpone:

Encontré la receta en esta página. Conviene preparar la mitad. La próxima vez “inundaré” simplemente un bizcocho de chocolate (como el de arriba) con esta salsa que trae recuerdos de infancia…


El montaje:

Cortar el bizcocho en dos discos del mismo tamaño e impregnar el primero con el sirope de caramelo. Añadir un poquito más de la mitad de la ganache en el primer disco. Tapar con el segundo disco del bizcocho e impregnar con el resto del sirope. Cubrir con la ganache que queda y dejar la tarta tapada en el frigorífico por lo menos durante una noche. Dejar la tarta a temperatura ambiente por lo menos 3 horas antes de cortarla. No olvidar de cubrir con la salsa de caramelo a temperatura ambiente. Yo intenté hacer dibujos pero mi biberón no me lo permitió…, así que al final tuve que expandir la salsa simplemente por la superficie…