lunes, diciembre 25, 2006

Feliz Navidad


La navidad coincide con la "vuelta" del sol. Los días van empezando a alargarse, inperceptiblemente al principio: el nacimiento de Cristo es el nacimiento del sol y de la naturaleza; una promesa de verano: Feliz Navidad.

domingo, diciembre 10, 2006

Tiramisú ligera... ma appassionata…


Se dice que Tiramisú (en traducción libre “Levántame arriba” – si lo lee algún italiano que me corrija por favor) se llama así porque con el café y el licor que contiene levanta el ánimo. Quizás también porque es un postre ligero, fácil de preparar y de ingredientes sencillos que se pueden encontrar en todas las casas (en las casas italianas entiendo yo…). La tiramisú auténtica que yo conozco por lo menos lleva una crema a base de huevos (crudos o en sabayón) mascarpone y azúcar y como base bizcochitos de soletilla mojados en café y licor (Amaretto preferiblemente). Existe otra versión clásica también en la que se añaden galletitas amaretti desmenuzadas en la crema de mascarpone. La receta que yo tengo de “toda la vida” es de un recorte de una revista italiana, cuyo nombre se ha perdido en los tiempos y en las carpetas de mi armario como otras tantas cosas…De todas formas tampoco se diferencia tanto de otras tantas que se encuentran en buenos libros de recetas o páginas de Internet.
Esta es una versión ligera del célebre dulce para que uno no se sienta culpable a la hora de disfrutarlo.

Tiramisú ligera... ma appassionata

Para 4 personas se necesitan 3 huevos muy muy frescos y preferiblemente ecológicos, 3 – 4 cucharadas soperas de azúcar, 400 gramos de ricotta, 8 bizcochos de soletilla, una taza de café frío muy fuerte, un chorrito de amaretto, unas 6 galletas amaretti y cacao amargo en polvo (cacao auténtico, no preparados para mezclar directamente con la leche. La marca Valor vende uno en una caja de metal dorada que está muy bien).
Primero hay que batir las claras a punto de nieve y dejarlas aparte. Seguimos batiendo las yemas con el azúcar hasta que la mezcla crezca y coja un bonito color blanquecino. Con una cuchara mezclamos la ricotta en la mezcla de las yemas y añadimos los amaretti desmenuzados y finalmente las claras con movimientos suaves y envolventes. Este último paso convertirá nuestra crema en mousse.
Pasamos rápidamente los bizcochos por el café que hemos aromatizado con el licor y los colocamos en una pequeña fuente rectangular o en copas individuales (para estas pequeñas cantidades es preferible). Añadimos la crema y dejamos en la nevera varias horas para que los ingredientes se junten bien. Antes de servir espolvoreamos con cacao pasándolo por un colador finito.

En este caso he sustituido todo el mascarpone por ricotta, pero se podría también sustituir sólo una parte para una tiramisú ligera ma non troppo.