martes, octubre 10, 2006

Los primeros sabores



Este es el patio de mi abuela en Creta. Es allí donde nos reunimos todos los veranos y es de esos lugares donde se saborean todavía sabores primarios; nueces frescas, miel y hierbas silvestres. Y ¿cómo no? Las famosas empanaditas de queso de cabra que prepara la abuela de 100 en 100 (tienen mucha demanda y no le queda más remedio que contarlas) y que a mí, por mucho que lo intente en Madrid con ingredientes traídos de allí, no me salen igual. Será el aire, seguramente... Estas empanaditas se suelen servir con miel y las tomamos tanto para desayunar como de postre. Tienen un sabor elegante y al mismo tiempo intenso, con carácter, que obliga a que participen todos los sentidos: En una lámina de masa finísima se esconde una capa también muy fina de queso que se empapa ligermente con la miel que se echa por encima cuando todavía están calientes.
En el patio se ven ya puestos los cacharros para empezar a preparar las empanaditas.
Como todas las noches, se apuntarán muchos a la cena...

2 Comments:

Anonymous céline said...

bonjour heleni,

tes galettes fourrées au fromage de chèvre(ou brebis si je ne me trompe) sont une pure merveille, elles me rappèleront toujours Cordoue .

14:51  
Blogger Heleni said...

Céline; Muchísimas gracias. A mí también me traen muchos recuerdos estas empanaditas; y cualquier comida hecha con amor, la verdad. Ojalá las volvamos a compartir pronto.

17:32  

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